Este es el discurso que lei en el acto del 9 de Julio último en mi escuela...
" Recuerdo estos actos en mi infancia. Los pies helados, la posición de firmes, todos formados en el patio y el discurso interminable de la señorita directora. Frío, cansancio, aburrimiento. Y sin embargo, algo buenopasaba, un cosquilleo en la panza al cantar el himno, el clima de fiesta que era como una promesa, la escarapela en el guardapolvo como si llevara la patria prendida allí, de todos pero mía. La patria inmutable de los libros y las estatuas, la patria intachable de los próceres y las fechas, la intocable patria de la escuela y los discursos, la única patria posible, la patria del pasado. Porque la de esos actos era la patria del pasado ideal, irrepetible, sin fisuras ni contradicciones, en la que los buenos ganaban siempre
Con mi infancia murió esa patria, y apareció otra. Una llena de muerte, corrupción, opresión, pobreza, injusticia, odio. Cargada de fracasos, intentos vanos, buenas intenciones que quedaban en la nada, avidez de poder disfrazada de patriotismo. Los malos ganaban siempre en esta patria dolorosamente real, y los buenos estaban lejos, en el pasado, en las estatuas, en los libros. Me sentí por un tiempo estafado, engañado, la historia me contaba una patria que no era la real, que no era la mía ni la de nadie.
Pero esa escarapela prendida en el pecho, esa bandera y esas palabras: “libertad”, “independencia”, habían calado hondo y no se irían así como así. Entre las cenizas aun calientes de la decepción encontré restos vigorosos de amor por la patria, pero no ya la vieja patria de los actos fríos de julio y sus discursos repetidos, sino una patria por hacerse, joven, inexperta y contradictoria pero ansiosa por realizarse, una patria que iba madurando a los tumbos, torpemente a veces, pero fatal e inexorablemente. Y lo más asombroso, una patria que me reclama, que me necesita, que me convoca. Ella, la llena de gloria, la que cuenta héroes y próceres por docenas, la de las hazañas y las leyendas, esa patria me llama como una niña indefensa, me pide ayuda, me necesita, a mi. A todos.
Estas sensaciones encontradas aparecen en mi alma cada 9 de julio: la inocencia y el candor del niño, la rebeldía y el desencanto adolescentes , la responsabilidad y el entusiasmo del adulto. Pero la patria inmaculada, la patria violada, la patria por hacerse, son la misma patria. Esa que mañana festeja su cumpleaños y que espera el mejor de los regalos: nosotros mismos."
jueves, 10 de julio de 2008
La conjura
Ser docente es formar parte de una gran confabulación contra todo o casi todo lo que el mundo exige. El mundo exige dinero, el docente gana poco, el mundo exige resultados inmediatos, el docente trabaja para un futuro incierto, el mundo impone estupidez y resignación, el docente promueve conocimiento y dignidad...
John Kennedy Toole escribió un solo libro que se llamó "La Conjura de los Necios". Creo que abrazar (nunca mejor usado el verbo) la docencia hoy en día es, a los ojos de todos, una necedad. Por eso el título del blog. Suerte, conjurados!
John Kennedy Toole escribió un solo libro que se llamó "La Conjura de los Necios". Creo que abrazar (nunca mejor usado el verbo) la docencia hoy en día es, a los ojos de todos, una necedad. Por eso el título del blog. Suerte, conjurados!
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)